domingo, 19 de febrero de 2017

FRANCES HA (Noah Baumbach, 2012)




En el 2010 un Ben Stiller transformado protagoniza la película Greenberg, una comedia atípica que se centra en la historia de Roger Greemberg, un personaje emocionalmente afectado que pasa unos días en la casa de su hermano e inicia una  relación algo tensa con su asistente. A pesar de incluir a un actor proveniente de Hollywood, la película y el director Noah Baumbach son claros exponentes del cine independiente made in USA, aquel que se centra en historias cotidianas, renuncia a los efectos y se hace con presupuestos limitados. La película también sirvió de lucimiento para la actriz Greta Gerwig, considerada una musa dentro del movimiento indie.


Luego de Greemberg, Noah Baumbach dirige la que quizá sea su obra más aclamada: Frances Ha. Una película que encarna lo mejor del cine independiente, narrada con total soltura y en un acertado blanco y negro que la hacen ver como un clásico con reminiscencias a Manhattan (Allen), Gloria (Cassavetes) y Extraños en el paraíso (Jarmusch). La cámara desenfadada, los diálogos improvisados y la historia, mejor dicho, el fragmento de historia que abarca unos pocos días en la vida de una mujer desorientada y sin aspiraciones la convierten también en una digna heredera de la Nouvelle Vague.


Las primeras imágenes de la película son hilarantes: dos amigas jugando a las peleas, escondiendo las propinas de los músicos callejeros, corriendo por el Central Park y orinando en la estación del metro. Todo pasaría de lo anecdótico si no se tratase de dos mujeres cercanas a los 30. Frances Halliday (Greta Gerwig) tiene 27 años y vive con Sophie (Mickey Sumner), su mejor amiga, compañera de juergas y confidente. La relación de ambas es tan intima que como sugiere   Frances: “parecemos una pareja de lesbianas que ya no lo hacen”. Todo cambia cuando Sophie se independiza y abraza el noviazgo. A partir de ese momento, Frances empieza a pasar ciertos apuros. Vive con unos amigos por un tiempo, su trabajo de bailarina no le reditúa lo necesario, visita a sus padres y termina en Paris sola y sin dinero. De regreso, parece resuelta en continuar viviendo según sus convicciones: sonriendo casi siempre y valorando el presente y la amistad por encima de todo. El final de la película es sublime.




Fuera de las convenciones sociales, morales y del sistema capitalista (“éxito”= “riqueza”), la historia de Frances es la historia de muchas personas en edad madura que buscan el rumbo y pasan por una crisis existencial viviendo la vida relajadamente sin metas ni ambiciones pero rodeados de amigos. El lema CARPE DIEM (VIVE EL AHORA), es la regla y todas las preocupaciones de la adultez están casi ausentes. Frances es una mujer dulce, mordaz y llena de energía aunque confundida y temerosa del compromiso que pueda llevarla a una vida monótona, vacía y sin amigos. Es así que prefiere la amistad al amor, la aventura al trabajo, lo artístico sobre lo mundano y cada instante y persona son una lección de vida. Ella tiene el talento de agradar a los demás siendo como es, sin máscaras. Por eso, nos enamoramos de Frances desde su primera risotada, viéndola sumergida al interior de una piscina e incluso corriendo hasta el cajero para pagar la cuenta; los momentos más disparatados son los más emocionantes.   


Alguna vez leí de un crítico de cine que si existiese el Oscar del Cine independiente, Greta Gerwig tendría tantos premios como Meryl Streep. He visto pocas películas con ella pero basta ver Frances Ha para darnos cuenta que estamos ante un gran actriz, totalmente identificada con el personaje y comprometida con el cine independiente. Toda la película gira en torno a ella, por eso, la manera en que mira a los demás, responde con sarcasmo, cambia de humor y hace lo que se le venga en gana es instintivo y responde a las emociones e impulsos más básicos. Hemos dicho que la improvisación es un rasgo crucial en este tipo de películas y lo de Greta Gerwig es muy loable y profesional, no por nada, ella es co-autora del guión junto a  Noah Baumbach.


Frances Ha es una joya dentro del cine independiente estadounidense, una película lúdica, hilarante, realista, inteligente y enternecedora. Un homenaje al cine fuera del mainstream, donde las historias, los diálogos y las personas lo son todo y la libertad creativa es total. Un tipo de cine que merece verse siempre.            


FRANCES HA   TRAILER



jueves, 9 de febrero de 2017

ARRIVAL (Denis Villeneuve, 2016)



Luego de dirigir la magnífica Sicario (2015), Denis Villeneuve, uno de los directores más importantes de la actualidad, sorprende a todos con su última película  Arrival (La llegada). Basada en la novela corta: “la historia de tu vida” de Ted Chiang, la película sigue la aventura de la doctora Louise Banks (Amy Adams), una afamada lingüista que intenta descifrar el intrincado mensaje que seres de otro mundo parecen transmitir. Si bien el género de invasiones extraterrestres está ampliamente difundido, Arrival tiene un matiz más científico y realista y se coloca al lado de grandes clásicos como: 2001: Odisea del espacio, Solaris, Contacto e Interstellar.



La película tiene un inicio revelador y emotivo: Lousie Banks tiene recuerdos muy vivos e imborrables de su hija en varias facetas de su vida, incluyendo su muerte,  lo que marca un hito en el transcurso de los acontecimientos. La historia prosigue cuando aterrizan 12 naves gigantescas en diferentes lugares y con intenciones desconocidas. Louise es contactada por el coronel Weber (Forest Whitaker) junto a otros científicos para intentar comunicarse con los visitantes,  ¿quiénes son y qué es lo que buscan? son las preguntas claves que tienen que resolver. Luego de varios días y con la ayuda del físico Ian Donnelly (Jeremy Renner) Louise logra interpretar algunos de los signos que usan los alienígenas aunque un error de “traducción” sumado a un clima generalizado de miedo, hace que algunas potencias del mundo decidan actuar antes que sea demasiado tarde.


Arrival es una película que toca temas trascendentales aunque el eje dramático que persiste en toda la historia tiene que ver con el universo emocional de la protagonista y los dilemas filosóficos y morales de la comunicación. Esta no es una típica película de alienígenas versus humanos. Más allá del contacto con seres de otros mundos lo que le interesa a D. Villeneuve es examinar el contacto íntimo entre los seres de este mundo: qué tan frágiles podemos llegar a ser y cómo reaccionaríamos ante situaciones extremas. De hecho, la película transmite con mucho realismo todo el suspenso y el estrés que supondría la llegada de seres parecidos. La escena en la que un grupo de científicos se dirigen al interior de la nave con la respiración agitada y desvariando a causa de la anti gravedad es aterradora.  



Un rasgo decisivo y muy interesante es cómo se desarrolla la fase de comunicación con los alienígenas. Si se percibe que la película tiene un ritmo lento y rígido por momentos es justamente por el lenguaje. Los procesos de comunicación entre humanos duraron millones de años y aún hoy es difícil entendernos. Descifrar un lenguaje ajeno al nuestro sería aún mucho más complejo y gradual. Cuando Louise reclama mayor paciencia a los militares lo hace con la convicción de un científico que tiene que observar por un buen rato antes de establecer teorías. “Hay que entender primero qué entienden ellos por la comunicación, cuál es su concepción del tiempo y del espacio”,  e incluso: “qué tal si ellos no perciben el tiempo como nosotros”,  son frases que piensa y repite a menudo y terminan por ser cruciales en el desenlace de la historia.


Villeneuve es un director aplicado y riguroso, sus películas buscan impresionar, perturbar y hacer reflexionar al mismo tiempo. Por eso, el tema político y/o científico no le es ajeno. En Arrival, si bien los científicos tienen la voluntad de cooperar y compartir información con sus colegas, los militares y gobernantes de las grandes potencias parecen ir en otro sentido y buscan aprovechar la situación para infundir caos. ¿Por qué pensamos que si nuestro mundo es violento, el resto de mundos también lo son?. ¿Por qué proteger un planeta al que estamos destruyendo poco a poco?. Preguntas arriesgadas en un mundo donde el desconocimiento y la manipulación de la información (¿qué es cierto, real o irreal?), son la regla.




Por otro lado, Arrival no sería lo que es si dejáramos de lado el extraordinario trabajo de Amy Adams, una actriz que se mete de lleno en su personaje y sabe expresar toda la angustia y la fragilidad emocional de una mujer que sobrelleva una pérdida pero a la vez es lo suficiente inteligente y valiente para cumplir su misión. La frase de Louise: “hay días que definen tu historia más allá de tu vida”, es en el fondo un presagio y un fin. Ella es el centro de todo. Es capaz de aprender un lenguaje nuevo, de visualizar y relacionar todas las señales que se le presentan y entender finalmente qué es lo que el futuro le depara. Por cierto, ese instante de revelación es sublime. Todo el proceso de autoexploración y autodeterminación de Louise es crítico y señala el rumbo que la humanidad debe seguir.    




Otro elemento fundamental es el virtuosismo técnico de la película desde la fotografía tenue y gris hasta los sonidos sobrios y metálicos, pasando por los movimientos “nerviosos” de cámara, las suaves melodías, los planos abiertos y kubrickianos y toda esa atmósfera que denota nostalgia y crispamiento.

Esta es la primera incursión de Denis Villeneuve dentro del género de ciencia ficción y el resultado es muy prometedor. Su estilo visual y narrativo hace de Arrival una película fascinante, poética y sobrecogedora. Es muy probable que en el futuro se convierta en una especie de guía sobre la comunicación humana. La próxima película del director canadiense es Blade Runner 2049, secuela de la aclamada cinta de 1982. Definitivamente, es el momento de Denis Villeneuve.  


ARRIVAL   TRAILER



domingo, 5 de febrero de 2017

ONLY LOVERS LEFT ALIVE (Jim Jarmusch, 2013)



¿Qué es el amor?, ¿vale la pena el sufrimiento y la angustia por el amor en un mundo resignado sólo a sobrevivir?, ¿Cuántas vidas tendríamos que tener para poder entender el amor en su real dimensión?, ¿qué es lo que verdaderamente tiene valor en nuestras vidas?, etc., son algunas de las interrogantes que propone el enigmático e imprescindible Jim Jarmusch en su undécimo largo: “Only lovers left alive” (Sólo los amantes sobreviven). La película permite vivir, al menos por dos horas, toda una experiencia psicodélica, armoniosa, pausada y espiritual. 

El cine de Jarmusch se caracteriza entre otros aspectos por sus atmósferas enrarecidas de nostalgia y por sus personajes solitarios y puros. Esta película no es la excepción. En ella, dos amantes errantes que han trascendido épocas y acumulado un sinfín de experiencias viven una historia de amor racional, madura, melancólica y etérea en medio de un mundo que perciben cada vez más ajeno, extraño y sórdido. Lo suyo es una vuelta al romanticismo de antaño y un intento por exaltar la música, la ciencia, la literatura, el arte y todo por lo que vale la pena vivir.   



 Adam (Tom Hiddleston) es un coleccionista de guitarras amante de la música que vive en Detroit y Eve (Tilda Swinton) es una enigmática mujer que deambula de noche por las calles de Tanger, frecuenta bares y tiene conversaciones ocasionales con su mentor Christopher Marlowe (John Hurt). Todos tienen el mínimo contacto con el mundo exterior salvo para acudir a algún proveedor y deleitarse con la mejor sangre. Pues sí, todos ellos son vampiros, pero muy civilizados. Llevan siglos viviendo entre nosotros y procuran no meterse mucho con los humanos a quienes consideran “zombis” o seres mentalmente afectados y condenados a autodestruirse.   



El vínculo entre Adam y Eve es tan intenso que no necesitan estar cerca para amarse. Lo suyo va más allá de lo físico y mundano; aún a millares de km de distancia su relación funciona a la perfección. La personalidad discreta de ambos y la parsimonia con la que ejecutan cada uno de sus actos sirven para contemplar la belleza del momento. El acto en si por más mínimo que sea es lo que cuenta y hay que vivirlo con gracia y plenitud. Este estado tan idílico entre ambos se pondrá a prueba con la llegada de Ava (Mia Wasikowska), la joven y latosa sobrina de Eve.             
     
                                                       
                              

 Jim Jarmusch utiliza una historia de vampiros fuera de los estereotipos usuales que corresponden al género para filosofar sobre la vida y el amor y de paso criticar a la sociedad actual. La belleza lúgubre de las calles de Tanger, las noches frías que sirven de refugio a los amantes, la música que es una fusión de todas las culturas y los tiempos a la sazón de la extensa historia de los personajes, los magníficos planos, los sobresalientes actuaciones de los actores protagonistas (sólo la frágil y lánguida silueta de la extraordinaria Tilda Swinton es suficiente para representar las aflicciones amorosas de una vampiresa enamorada), en suma, todos los elementos narrativos funcionan bien y evocan al pasado, al romanticismo puro y a la contemplación.




Los tiempos actuales son confusos para ambos protagonistas. Por eso Eva se escapa a Tanger, una ciudad que parece perdida en el tiempo, adornada con el bello arte islámico entre murallas y casas de polvo y piedra al mismo tiempo que Adam se pierde entre la tristeza y los sonidos vibrantes de guitarras o artefactos de más de un siglo, él que fue compañero de juergas de Shelley y Byron, no puede soportar la idea de un mundo colapsado por el dinero y la corrupción. Por ello, cada vez que un "zombi" le hace un favor,  Adam le entrega un fajo de dólares, ya que entiende que es lo único que tiene valor en estos tiempos. El mundo que conocieron, el de Shakespeare, Bach y los juglares ya no existe más.  



“Only lovers left alive” es una película hipnótica, evocativa, romántica y reflexiva. Sirve de nexo con nuestro lado más espiritual y puro. Una magnífica película que en el fondo es un homenaje a dos de las cosas más valiosas de la vida: el tiempo y el amor.   


ONLY LOVERS LEFT ALIVE   TRAILER